De ascendencia serbia, de nacionalidad argentina, y colombiana por adopción, Géraldine Zivic Brex ha sabido ganarse al público de Colombia a pulmón. Llegó muy jovencita a un país que tenía todo para ofrecerle. Primero destacó por su innegable belleza como modelo y después por sus habilidades interpretativas, siendo el rostro de distintas telenovelas que la convirtieron en una de las actrices más activas de la televisión latinoamericana. Hoy la vemos en producciones internacionales, como La Venganza de Ana Lía, El Clon o Betty La Fea.
Es la viva representación del éxito predestinado, y la confirmación de que se puede triunfar priorizando la familia y la espiritualidad. Ahora radicada en Orlando, Estados Unidos, y trabajando en Colombia, continúa amando la profesión que se lo dio todo con el foco en la familia que siempre quiso construir. Junto a su marido, Gonzalo Vivanco, y sus hijos, Julieta y Fernando, abrazan una vida que, si bien “no es perfecta”, tiene todos los condimentos para hacerlos sentir plenos.
En una conversación íntima con TRN Magazine, Géraldine Zivic hace un repaso por lo más trascendental de su historia, revela datos inéditos sobre sus comienzos y sus cuentas pendientes y se toma un tiempo para profundizar en el maravilloso momento que le está tocando vivir.

Siempre tuviste una conexión muy especial y natural con lo artístico. ¿Qué conservás de esa Geraldine que todavía no sabía que les daría vida a tantos personajes?
Yo creo que la sencillez. Yo puedo parecer muy distante, a veces un poco antipática por mi forma de ser. No lo digo yo. Sé que es lo que se dice o por ahí un poco lo que represento. Represento un poco está cosa de que soy algo distante, genero como un poco de susto. Y a la larga no. A la larga soy una persona súper sencilla, muy tranquila. Acá en Colombia hay un dicho muy lindo que dice ‘soy de lavar y planchar’. En realidad, soy muy hogareña, muy, muy tranqui. Vengo de una familia muy artista por el lado de mi mamá, gran cantante de ópera del Teatro Colón de Buenos Aires. Bueno, en realidad cantó en varios lugares del mundo. Ese es el background artístico.
Pero después vengo de una familia súper linda, súper tranquila, súper normal, súper sencilla. Por el lado de familia más argentina tenemos la costumbre de juntarnos a tomar mate. Luego está el lado más colombiano. Yo no soy colombiana, pero soy adoptada por Colombia. Llegué muy chiquita acá. Mi papá del corazón, mi padrastro, es colombiano, e hice toda mi carrera acá. Soy una argentina muy colombianizada.
Si lo veo desde el lado colombiano, también es muy tranquilo. Lo que hacemos es juntarnos a conversar, a charlar, a vivir momentos muy tranquilos, en familia o con amigos. Creo que conservo esa esencia de ‘lavar y planchar’, de la familia, de ser mamá, ama de casa, de tener una vida tranquila, esa conexión con lo esencial y sencillo.
¿Recordás el primer personaje que te hizo sentir verdaderamente actriz?
Uy. El primer personaje como en serio, como que dije “okey, estoy en serio” fue cuando protagonicé, porque antes de eso yo venía haciendo personajes de reparto más chicos. La primera vez que protagonicé hice una serie de dos gemelas. Ese para mí fue mi primer personaje importante. Con ese dije “eso va en serio”, pero capaz que ahí todavía no me sentía actriz, estaba ‘en camino de’.
Nunca había pensado cuál había sido el primer personaje en el verdaderamente me sentí actriz. Yo creo que fue después de haber tenido a mi hijo. No es que antes no lo sintiera, claro que me sentía actriz, pero todavía uno se cuestiona muchas cosas, se hace muchas preguntas. Yo antes de tener a mi primer hijo ya había hecho bastantes papeles, ya había protagonizado varias veces, pero creo que después de su nacimiento algo me cambió. Me sentí distinta, más madura, enfocando los personajes desde otro lugar.
Ahí me empecé a sentir ahí ya más actriz, después de que nació mi hijo Fernando, que ya tiene 26 años. No te podría decir un solo personaje, pero sí esta nueva era después de tenerlo a él. Capaz que si tuviera que decir un personaje podría ser El Clon. No que ahí recién me sentía actriz, vuelvo y te repito en realidad fue después del nacimiento de mi hijo ese cambio.
El Clon vino mucho después. Lo que pasa es que te digo El Clon y me viene también a la cabeza Amas de Casa Desesperadas, que incluso se grabó en Argentina, eso fue mucho antes de El Clon. Te digo El Clon porque fue un personaje totalmente opuesto a mí, fue todo un reto. Pero también te digo Amas de Casa porque era un personaje más parecido a mí, pero igual muy alejado, y fue un reto pero absoluto.
Entonces creo que es más la era después del nacimiento de mi hijo.

¿Cómo ha sido construir una carrera en Colombia siendo argentina? ¿Creés que te ha jugado a favor, o en contra?
Hacer mi carrera acá en Colombia fue algo maravilloso. Para nada siento que jugó en contra. Fue absolutamente espectacular. Creo que fui muy privilegiada, muy bendecida. El país me recibió con los brazos abiertos, me lo dio todo. Construí una carrera. Yo llegué muy chiquita y pude desarrollarme primero como modelo y después como actriz. El país me abrió las puertas de par en par. Acá me hice, formé, aprendí a ser actriz y hoy en día tengo dos casas que son Argentina y Colombia, pero profesionalmente mi casa es Colombia, definitivamente.
Fue el país que me hizo y que me vio crecer y que me sigue recibiendo todo el tiempo. Estoy eternamente agradecida.
Si hoy te llamaran para filmar una serie o película en Argentina, ¿aceptarías? ¿Hay alguna producción que hayas visto en estos últimos años de la que te hubiera gustado formar parte?
Pero por supuesto que lo aceptaría. De hecho, lo único que hice en Argentina fue Montaña Rusa, una tira juvenil muy famosa. Estuve ahí, tuve la oportunidad de quedarme trabajando en Argentina, me ofrecieron cosas después. Pero digamos que yo estaba pasando por un momento profesional y personal que me llevó a tomar la decisión de no aceptarlas y quedarme en Colombia. En aquel momento, las circunstancias emocionales tuvieron mucho peso. Siempre quise trabajar en Argentina. Haber hecho Montaña Rusa para mí fue espectacular.
Sé que si me hubiera quedado me hubiera ido muy bien también, pero en ese minuto yo estaba pasando por una situación un poquito difícil y decidí regresarme y continuar mi carrera acá. Todavía en ese momento no había empezado a protagonizar. Yo estaba recién empezando mi carrera en Colombia. Era muy conocida como modelo y por hacer mis primeras cositas en televisión. No tenía todavía mi carrera consolidada.
Pero sí, por supuesto que aceptaría y me encantaría. Y hay proyectos en los que sí pienso que me hubiera gustado haber estado. Hay muchos muy lindos, muchísimos. Así uno reciente que yo haya visto El Eternauta. Cuando vi ese proyecto pensé “Cómo me hubiera gustado estar en ese proyecto”, pero como ese muchos. El Eternauta, El Encargado, así los más actuales.
¿Hay algo que todavía tengas muchas ganas de hacer como actriz y que todavía no haya sucedido?
Sí, precisamente trabajar en Argentina. Si bien hice Montaña Rusa y grabé allá Amas de Casa (grabé en Argentina, pero no era un producto para Argentina). No puedo decir que no sucedió, pero por circunstancias personales me volví a Colombia. No es que no haya sucedido, pero quedó ni en la mitad, como truncado. Entonces para mí sería volver a Argentina, a mi país a trabajar. Es como algo que sucedió a medias, como en la entradita y sí, siento que me faltó.
Por supuesto alguna vez tuve el sueño de hacer cosas en Estados Unidos, en Europa, en España. Si bien hoy en día muchas de las producciones en las que trabajé las pasan en varios lugares del mundo, no me refiero a eso. Incluso es gracioso porque he visto proyectos en los que participé doblados al ruso, es muy divertido verlo a uno hablando ese tipo de idiomas. Es muy emocionante verme en esos países. Es más, en Serbia tengo un club de fans muy lindo.
Pero a lo que me refiero es a trabajar, no solo que se vea, a trabajar en el sitio. Esa es una lista pendiente: trabajar en Argentina, en Europa y en Estados Unidos. Pero hay cosas que no es que ya no las quiera, pero que cuando ya va pasando el tiempo como que te van cambiando un poco las prioridades. Uno va creciendo y te van cambiando algunas cosas. Por ahí, hay ciertas cosas que digo “no me hace tanta falta esto”, pero lo de Argentina sí siento que es un pendiente.
¿Dónde te encontrás hoy, después de haber recorrido tantas etapas profesionales y personales?
Me encuentro en un momento lindo, en un momento hermoso momento de mi vida, en un momento en el que tengo un profundo agradecimiento con Dios, muchísimo. De dónde estoy, de la carrera que he construido, de que todos los años tengo un proyecto maravilloso, de que tengo una familia hermosa, de que tengo un matrimonio hermoso, un hogar hermoso… No es todo perfecto porque somos todos seres humanos, pero sí hermoso. Tengo un hogar lindo, mi familia está sana, nos amamos, nos queremos, con nuestras diferencias, con nuestras cosas, con nuestras idas y venidas y por qué no, con peleas y discusiones, que todos las tenemos.
Pero tengo una familia hermosa, soy muy bendecida. A mí me costó mucho tener la familia que tengo, pero siempre fue algo que busqué, por lo que luché. Siempre creí en la familia y en el matrimonio y bueno, hoy en día lo tengo, y por eso me siento inmensamente agradecida con Dios. Y, además, inmensamente agradecida por mi carrera, por estar donde estoy, por hacer todos los años proyectos maravillosos con personajes que me conectan. Me llena el alma poder trabajar. Ser actriz e interpretar otros personajes, vivir en la piel de otros que no soy yo.
No es que todo sea perfecto, no es que mi vida sea perfecta. A veces, cuando uno habla así parece que todo es perfecto e impecable. Y si fuera así sería muy lindo. Mi vida no es perfecta, soy agradecida con lo que tengo. A veces, me quejo y no me gusta, pido perdón siempre cuando me quejo porque digo “por qué me quejo, si todo está yendo bien”, pero bueno soy así y el ser humano es así un poco.
Alejado de la perfección, porque eso sería algo raro. No hablo desde la perfección, sí desde el agradecimiento porque soy muy agradecida con lo que tengo. No hablo desde el conformismo, no quiero que se malentienda, soy agradecida con lo que tengo. Siento que todo lo que tengo es hermoso. Me gusta lo que tengo, me encanta: mi familia, mi hogar y mi carrera.

Si te preguntara quién es Geraldine, pero no pudieras mencionar tu profesión, tus personajes ni tu trayectoria, ¿qué me contarías?
Una persona común y corriente. Mamá, esposa, normal, tratando de ser buena persona y ser humano todos los días, tratando de crecer, tratando de aprender. Creyente de Dios, de Cristo, muy pegadita de la mano de Dios y de Jesucristo y una persona sencilla, normal. Los que me conocen saben que soy una persona tranquila, una persona familiar, una persona que se equivoca, con errores, también con virtudes, que siempre está buscando aprender algo. Me gusta sentir que, de alguna manera, estoy siempre en esa búsqueda de crecimiento, de ser mejor.
No sé si lo logro, pero por lo menos estoy en la búsqueda y para mí la familia es un pilar importantísimo. Es lo más importante. Dios y mi familia son el pilar gracias al que después puedo seguir haciendo el resto.
Hace poco llegó la nueva temporada de Betty la fea y, con ella, vimos tu aparición como Fernanda, su terapeuta. ¿Qué significa para vos llegar ahora al universo de Betty la fea, una historia con tanta trayectoria y tan instalada en el imaginario colombiano?
Uy, llegar a Betty fue maravilloso, espectacular. Imagínate poder llegar al universo de Betty después de tantos años y encima siendo su terapeuta. Más agradecida no puedo estar, me encantó. Aparte con Anita ya habíamos trabajando juntas. Estuvimos juntas en Amas de Casa Desesperadas. Con muchos de ellos he trabajado a lo largo de mi carrera. Los conozco a todos por diferentes circunstancias, trabajé con muchísimos y reencontrarme con mis compañeros fue maravilloso.
Al ser un proyecto de Fernando Gaitán es espectacular. Nunca pude hacer algo de él. Siempre quise, nunca se dio. En su minuto, cuando se hizo esta temporada hace veintipico de años me llamaron, pero no pude hacerlo. Yo estaba con mi hijo muy chiquitito, recién nacido, así que finalmente no lo hice porque no estaba lista todavía para irme a trabajar. De alguna forma, nunca se había dado y se dio ahora. De alguna forma tenía que estar en el universo de Betty y en algo de él. Entonces que se haya después de tantos años fue algo muy mágico.
Podría haber sido cualquier otro personaje, pero siento que fue muy mágico porque además fue no solo llegar al universo de Betty La Fea, sino a la mente de Betty. Eso lo hace mucho más encantador y lindo. Tan lindo, tan apoyador, tan humano, tan zen, tan loco, tan extravagante con sus terapias. Llegar al mundo Betty fue una bendición. Me lo gocé un montón. Me encantó.
Te solidarizaste con Colombia después del terremoto que vivió el país el mes pasado. ¿Cómo viviste esa situación como una verdadera “hija adoptiva” de Colombia?
Cómo no me voy a solidarizar. Imagínate que justo dos días antes había salido de Colombia y volví a los 10 días. Entonces no me tocó, pero por supuesto que me voy a solidarizar. Es mi país, mi gente, mi familia, mis amigos, mis padres viven en Medellín, bueno mi mamá y mi padrastro, mi papá del corazón. Mi papá argentino ya falleció. Ellos viven en Medellín. En Medellín no fue tan complejo como en otras partes de Colombia. No pasó nada complejo, afortunadamente, pero se sintió terrible. Mi mamá también es una persona grande. Mi hermana no estaba, justo también estaba fuera del país. Ellos estaban solos. Fue muy asustador. No solo ellos como mi familia, sino también alcanzó a mis amigos, conocidos de la zona de la catástrofe.
Fue algo muy doloroso. Por supuesto que me solidarizo. Soy hija adoptiva de Colombia y lo que le sucede a Colombia me sucede a mí también.

Después de haber vivido tantos años en Colombia, de haber nacido en Argentina y de estar actualmente radicada en Estados Unidos, ¿dónde sentís hoy que está tu casa?
Mi casa está donde están los míos finalmente. Tu hogar está donde está tu familia, pero, más allá de eso, siento que tengo un pedacito en cada lugar. Es inevitable. Yo siempre digo que soy inmigrante por naturaleza, como que soy de todas partes y a veces no soy de ningún sitio. Pero a la larga eso es lindo porque te sentís un poco de cada parte y te adaptás a cada circunstancias, a cada lugar, a las personas, aprendés, te amoldás, gozás, disfrutás, agarrás un pedacito de cada lugar.
Tu personalidad se va amoldando a cada sitio entonces eso es lo lindo a la larga, de poder compartir y ser y estar en diferentes partes. Tener tu esencia de un lado, pero haber aprendido a ser también de otro. Amoldarte ya después de grande a un nuevo lugar, acoplarlo y volver a acostumbrarte a una nueva cultura, a nueva gente. Creo que eso te hace crecer muchísimo como ser humano y es también aprovechar que Dios no da de poder crecer.
Pienso que cada etapa tiene un propósito y cada lugar tiene un propósito finalmente. No son solamente lugares. Siento que cada lugar tiene un propósito en la vida y así lo tomo, aunque a veces sea difícil, porque no es fácil ser inmigrante, para nada. Pero también es lindo, no es que todo sea difícil tampoco. Conlleva muchas cosas que no son fáciles, pero no quiere decir que no tenga también sus momentos fáciles y, al mismo tiempo, es hermoso.
Creo que me siento un poco de cada lado. Y hay tanto amor de tanta gente en tantos lugares que es lindo poder dejar sembradas relaciones, personas y cosas en diferentes lugares. Yo creo que eso te hace crecer mucho como ser humano.
Igualmente siento que junto con mi marido hemos construido un hogar muy lindo en Orlando. Amo mi casa y siento que mi verdadero hogar hoy es ese, aunque me mueva por distintos lugares. Mi casa y hogar es ese, donde están mi marido y mis hijos.
¿Qué se viene ahora en tu vida y en tu carrera durante los próximos meses y de cara a 2027? ¿Qué nos podés adelantar?
Ahora estoy grabando. Estoy desde mayo acá en Colombia. Estoy grabando una serie nueva para el canal RCN, que luego irá a plataforma por supuesto. He estado bien ocupada. Hasta octubre voy a estar full, full, full y esto es lo que se viene para 2027 al aire. Por lo pronto eso. Ya después a finales de año irme a descansar un poco. Fueron muchos meses. Si bien yo una vez por mes trato de viajar a mi casa y mi familia viene a verme, es todo un movimiento el que me toca hacer a mí para poder hacer mis proyectos entonces claro, con esto ya prácticamente se termina el año y es hora de descansar y dedicarme a mi familia.
Esto es lo que se viene ahora: la salida al aire de este nuevo proyecto, descansar y poder retomar actividades ya de algo nuevo el próximo año, un poquito más centrado, pero los primeros meses quiero descansar un poco y centrarme en mi familia.
Créditos:
Fotos: IG @gabrielcarvajalfoto
Stylist: IG @verawillstyle








