Emmanuel Esparza: “Producir historias es algo que siempre ha estado en mí y estaba esperando el momento” 

Foto: Hernan Puentes (Vía Marleny Fandiño, agente de prensa)

Emmanuel Esparza González no necesita presentación si has visto Romina Poderosa, La Pola, Yo Soy Bea, La reina de Indias y el conquistador oPerfil falso. Su trayectoria artística se ha desarrollado entre España y Colombia, con personajes que han supuesto grandes desafíos y le han revelado a su público su amplia versatilidad. Su historia es la de un hombre español cuyo camino parecía estar marcado por la publicidad y las relaciones públicas… El universo de las telenovelas y los flashes parecía lejano, pero un repentino impulso le hizo dar un giro de 180 grados en su carrera. Fue entonces cuando decidió tomar un taller de guion cinematográfico en Londres, para después incursionar en el mundo de la actuación, donde sus cualidades se pondrían a flor de piel y una sucesión de casualidades (como el mismo lo ha descrito alguna vez) lo cambiarían todo. 

Muchos dudaron de que este fuera su camino. Había dudas y pocas certezas. Sin embargo, el día llego. Debutó como actor en series y películas que hoy son recordadas en todo el mundo, al punto de que hoy, a sus 50 años, sigue tan activo o más que en sus inicios, actuando como héroe y villano con la misma soltura. En el ámbito personal, también vive uno de sus momentos más especiales, tras su reciente casamiento con la también reconocida actriz puertorriqueña Essined Aponte. En una entrevista exclusiva con TRN Magazine, Emmanuel Esparza se abre como nunca y cuenta en qué punto está su carrera (que ahora tomo un nuevo rumbo en su faceta como productor y guionista), cómo ha sido su camino hasta llegar dónde está y cuáles serán sus próximos pasos. 

TRN Magazine: Pasaste de la carrera de publicidad a la actuación, de España a Colombia… Un camino marcado por la búsqueda de tus propios sueños. ¿Qué fue lo que te enamoró tanto de la actuación que seguiste adelante sin mirar atrás? 

Emmanuel Esparza: Pues la verdad es que esa atracción a contar historias la había tenido desde siempre, pero digamos que a los 18 años no tuve el valor de decirle a mis padres que quería meterme en este mundo. Entonces, la carrera de publicidad cubrió un poco mis expectativas en cuanto a la creatividad, pero fue terminar la carrera y decirles a mis padres que me iba a Londres a estudiar un curso de guion cinematográfico y de actuación. Estuve un año en Londres, 9 meses metido en ese curso, costeándome mis gastos trabajando en un hotel. El universo me regaló que, nada más volver de ese viaje, me presenté a mi primer casting en Valencia y me eligieron. Ahí empezó mi carrera de actor. Lo que pasó fue que, en esos primeros años, fui lanzando un trabajo tras otro, y la parte de guion quedaba ahí. Seguía escribiendo, pero no presentaba las ideas. 

Ahora estoy contento de que, después de tantos años de carrera como actor, estoy elaborando y terminando esas ideas que siempre he tenido. Este es el año en el que vamos a presentar mi primera película, en la que además de productor soy guionista y otros proyectos que van a venir en el camino. Porque es algo que todavía tengo ahí pendiente, que me debo a mí mismo. Realmente la actuación y producir historias es algo que siempre ha estado en mí y estaba esperando el momento en el que todo eso pasara.  

¿Cómo era ese Emmanuel que hacía castings sin saber qué iba a pasar? ¿Era muy distinto al de hoy? 

No es la historia normal. En mi caso, tuve esa sensación que tienes cuando sabes que no te estás equivocando, que el camino que has tomado se siente bien. Recuerdo presentarme a ese primer casting para una serie en Valencia y que me eligieran. Y luego vino otra serie en Valencia y directamente la versión española de Betty, La Fea, que era Yo soy Bea. Ese fue mi primer casting en Madrid con más de 500 personas, donde también me tomaron. El hecho de cómo se viven los castings ‘normales’ de los actores a mí me vino más adelante. 

La profesión de actor es muy sabia y siempre te pone en tu sitio. He tenido momentos de mi carrera en los que me han tomado en 4 o 5 castings seguidos. Uno en esos momentos piensa que eso va a ser para toda la vida y luego te das cuenta de que no. Llegó el momento de hacer castings cada vez más importantes, con una competencia cada vez más alta. Entonces tienes que estar más preparado. Esa parte también la viví, la disfruté y aprendí mucho de esos rechazos que uno como actor tiene que soportar.  

Terminé aprendiendo que los castings son parte del proceso. Uno acepta que cuando te escogen para un trabajo es que era para ti y que cuando no es que hay otro actor o actriz que han considerado que es mejor y eso es pelearte casi contra el destino. No hay equivocaciones en cuanto a esto. 

A los actores más jóvenes siempre les digo que los castings son maravillosos porque son oportunidades para demostrar tu talento y para tener una audiencia, así que es como si ya estuvieras trabajando para mí. Si has hecho la tarea, eres el mismo actor cuando entras que cuando sales. No puedes resumir el momento en el que estás porque alguien te diga que sí o que no porque hay miles de variantes que no tienen que ver con tu trabajo. Esa es la relación que tengo. Nunca he tenido problemas con los castings. Me lo tomo como parte del camino de un actor. 

Tus primeros años fueron vertiginosos: después de tus primeros trabajos llegó Yo soy Bea y acabaste haciendo casi 300 capítulos. ¿Qué Emmanuel salió de aquella experiencia y qué cosas de aquel actor de 2007 hoy ya no reconoces? 

Me alegro de que hayas hecho esa investigación porque sí, fue vertiginoso el hecho de sentir de alguna manera que me estaba pasando algo muy bonito y que eso no era lo normal. El hecho de irme a Madrid, en mi tercer o cuarto casting, después de que me eligieran en esas dos series y una película en Valencia… Con 29 años, me estaba yendo a Madrid a hacer mi primer casting a nivel nacional y era para ese superexito mundial. Yo estaba volando en ese momento y me di cuenta de la suerte que tuve porque no hice la carrera, pero sí tenía mis experiencias en Valencia, el curso de Londres y diferentes coachs que me ayudaron a mejorar en cosas que creía que debería mejorar, ya obsesionado con esta profesión. 

Tuve la inmensa fortuna de formarme y de estudiar mientras trabajaba y me pagaban. Entonces siento que mi escuela fue el set de televisión. Recuerdo tener ese fatídico síndrome del impostor cuando de repente empiezas a trabajar y ves a otra gente que ha estudiado y se ha preparado muchísimo, pero bueno ese el camino de cada uno. Yo recuerdo haber hablado con otros actores que me decían que me quitara ya esa sensación porque tenía 30 o 31 años y ya tenía más de 1.000 capítulos de televisión a mis espaldas, entre las novelas de Valencia y la de Yo Soy Bea. Ya no había nada que no hubiera probado, eran demasiadas horas, demasiados días, semanas, meses. Fueron 5 años sin parar entre Valencia y Madrid. Fue maravilloso. Nunca voy a renegar de las novelas porque fueron mi trampolín para luego seguir mi carrera y poder aspirar a otras cosas. En Valencia fue el inicio y Yo Soy Bea en Madrid el cambio para mí como actor y todo lo que iba a pasar después. 

Después de España, llegó La Pola y, con ella, Colombia. ¿Te dio miedo dejar tu país para ‘lanzarte a la aventura’? 

Sí, lo de La Pola fue algo muy fuerte en mi vida. Ahora ya con la distancia de los años y, después de todo lo que ha pasado, es muy bonito recordarlo. Pero tengo recuerdos claros de lo mal que lo pasé esa semana porque yo terminaba de hacer Yo Soy Bea y para mí la vida era maravillosa. Ya estaba en una esfera de un actor que estaba en una serie exitosa. Estaba en ese momento haciendo castings, preparándome en mis cursos de voz, de actuación con coachs específicos, cursos cortos, seguía entrenando… Tenía una vida muy establecida y muy clara en cuanto a lo que quería. 

De repente, me llega un casting cerrado para una serie en Colombia de 12 meses, me eligen para esa serie, pero yo intento escabullirme pidiendo una negociación así como un poco extrema como para poder decir que ellos fueron los que dijeron que no. Pero al final Sergio Cabrera, que es el director de La Pola, me llamó por teléfono y me explicó cómo iba a ser el tema. Supe que iba a ser una cosa muy importante.  

Hablé con mi padre y fue él el que me dio el empujón para aceptar esto y yo pues en mi cabeza siempre pensé que iba a ser una especie de cambio profesional, un salto hacia lo internacional, pero lo que acabó ocurriendo es que fue un cambio vital. Entonces, a partir de La Pola y del éxito aquí en Colombia, es cuando me empiezan a ofrecer protagonistas en este lado del charco y acaba convirtiéndose en una carrera maravillosa que me ha permitido vivir cosas increíbles. Ahí empieza la relación no solo con el país, sino con el público colombiano, los directores, con todo el mundo. Ese el momento en el que esa decisión profesional acaba siendo una cosa vital en todos los sentidos. 

Llevas muchos años haciendo tu vida en Colombia, pero España siempre va a ser parte de ti. ¿Te imaginas volviendo algún día para quedarte?  

Obviamente siempre está en la cabeza. Primero, porque Valencia es mi casa. Están mi familia, mis amigos. Amo Madrid. Es donde realmente empezó mi carrera y donde me curtí como actor y porque se hacen unos proyectos maravillosos. De hecho, en estos últimos años he vuelto dos veces directamente para protagonizar la serie Secretos de Estado, que se emitió por el canal español Telecinco, que ahora se puede ver en Amazon. 

Luego, volví para protagonizar una serie diaria española que se llama Servir y Proteger. O sea, que cuando ha habido un proyecto realmente interesante nunca he dicho que no. Lo que pasa es que la carrera que yo tengo en Colombia es maravillosa. Aquí es donde me he casado con mi esposa, donde ha nacido mi hija, ella va al colegio aquí. Mi vida ya está muy montada aquí en Colombia y para que yo me volviera a España tendría que suceder algo realmente importante. 

Porque ya estamos en un momento de la vida en que uno prioriza el tiempo de calidad con sus seres queridos, en mi caso con mi mujer y con mi hija. Entonces, si tengo que volver a España lo haría feliz, pero no para hacer cualquier cosa, que era lo que me pasaba antes. Digamos que lo más bonito de los últimos años para mí ha sido darme cuenta de que no puedes estar en un lugar del mundo que te ha dado tantas cosas como Colombia y tener la cabeza pensando en otros sitios. 

A mí Colombia me ha regalado la vida que tengo. Si estuviera en Madrid, o haciendo castings en Los Ángeles, eso sería una equivocación que la he ido solucionando y entendiendo con los años. Ahora estoy en ese momento en el que creo que lo más importante es disfrutar de las cosas bonitas que me pasan y no estar pensando en donde deberías estar. Esa es una de las cosas que hace que tu vida empiece a estar en equilibrio maravilloso. Estar donde tienes que estar, tanto física como emocionalmente. 

Si tiene que pasar lo de España, por supuesto que lo valoraré y será fantástico, pero en este momento no es mi prioridad. 

Cuando empezaste, ¿qué pensabas que significaba “tener éxito” como actor y qué significa hoy? ¿Ha cambiado mucho esa respuesta con los años? 

Uy, esa pregunta es maravillosa. Me alegro poder contestártela hoy con el corazón en la mano y sintiendo que no estoy diciendo esta respuesta para quedar bien, sino porque lo siento en los huesos. Realmente, cuando pasan los años y si has hecho las cosas bien, te acabas dando cuenta de que el éxito no es lo que nos han hecho creer. El éxito es levantarte por la mañana con salud, tener una persona al lado que quieres y admiras, que también te quiere y te admira, poder llevar a mi hija a sus clases de gimnasia, recogerla en el colegio, poder seguir hablando con mis padres, poder tener un mensaje de mi mamá, hablar con mi hermano, con mis mejores amigos, hacer un buen almuerzo, hacer la comida en casa con amigos, dedicarme a lo que me gusta… 

Realmente el poder que uno tiene uno al levantarse por las mañanas con pasión por lo que uno hace. Me siento muy afortunado por seguir dedicándome a lo que más me gusta, por seguir teniendo retos, por presentar mis guiones, por producir películas, pero no con esa sensación de que tiene que ser la más exitosa o tener muchos seguidores o premios o tener millones de dólares. La vida va de otra cosa. Digamos que hay unas bases que son las más importantes para mí y todo lo demás son adornos, como en un árbol de Navidad, pero lo más importante es el árbol. Si no tienes ese árbol de Navidad fuerte, con una buena base, todo lo demás se acaba cayendo. Se me acaba de ocurrir una metáfora, pero creo que es bonita. 

Todo lo demás son adornos y son maravillosos. Ojalá tener tres casas, un barco, ocho deportivos… pero realmente eso jamás va a ser lo que te haga ser una persona completa, feliz, con valores, una persona que realmente se levanta con propósito. Esos son cosas adicionales, pero todo lo que te he dicho antes es lo que hace que realmente uno tenga esa sensación de plenitud, que se vaya a la cama por la noche con la mente tranquila.  

Son demasiadas cosas que no tienen que ver con el supuesto éxito que nos han vendido o con el tema del dinero. Y por supuesto que no hay que ser hipócritas y estamos en una sociedad en la cual uno tiene que tener unas cosas básicas. Incluso ojalá tener siempre el lujo de poder vivir de maravilla en tu casa, salir a cenar cuando te dé la gana, poder invitar a tus amigos, que tu hija vaya a un buen colegio.  

Todo eso es increíble, pero al final lo importante son otras cosas y es cierto que los años te ayudan a ver ese tiempo de cosas. Qué suerte la gente que lo aprende antes. En mi caso, me costó bastante, pero estoy en ese momento de la vida en el que ya me doy cuenta cuáles son las cosas verdaderamente importantes. 

Tu carrera también ha tenido momentos de muchísimo trabajo y otros de espera. ¿Cómo se aprende a convivir con esa incertidumbre? 

Sí, esta profesión te pone en tu sitio siempre. Da igual en qué nivel estés o sector estés, si estás en plataformas, en el cine o en el teatro. Incluso puede pasarte estando en Los Ángeles haciendo películas de Hollywood. Esta profesión te pone en el sitio siempre. A cada uno le llega su momento. Creo que es una profesión que tiene que ver mucho con una carrera de fondo. Los actores que no son capaces de entender que esto es una carrera en la cual tu confianza en ti mismo y la pasión que le pones a las cosas tienen que estar por encima de todo, porque si no va a ser inaguantable. 

Creo que hay mucha gente que se mete a ser actor o actriz y se cree que esto es un camino de rosas maravilloso en el que vas a hacer una serie en Netflix y te vas a convertir en una estrella y te van a llover los contratos y el dinero y cuando ven la realidad se topan con algo muy distinto. Entonces, tienes que estar preparado para esos momentos y uno lo lleva en la sangre. Se te va haciendo la piel más dura, pero yo creo que los que se meten en esto de verdad es gente que es capaz de aguantar esa incertidumbre es mejor que ni lo intentes. Es una forma de vivir y aprendes a vivir con ello y yo siempre he dicho que en las carreras de actores debería haber asignaturas de economía, como si tu carrera de actor fuera una empresa y aprendieras a administrar tu dinero después de un trabajo. 

Incluso que aprendieras a tener también otras inquietudes, no solamente artísticas, hobbies que te permiten tener la cabeza ocupada en esos momentos. En cuanto puedas tienes que tener otra fuente de ingreso y en cuanto puedas tienes que intentar tener la cabeza ocupada con otras cosas. Eso es primordial. Los actores y actrices que piensan que tienen que estar en casa esperando a que suene el teléfono te aseguro que no van a llegar muy lejos y ojalá que se las enseñaran siendo más jóvenes. 

Hace unos años quizá te imaginabas esperando a que llegara el próximo personaje; hoy también estás pensando en crear tus propias historias. ¿Te ha cambiado eso la manera de mirar tu profesión? 

Sí. De hecho, no quiero vanagloriarme por esto que te voy a decir, pero hace 18 años cuando yo decía que venía a Colombia a protagonizar una serie la gente decía que estaba loco y yo en mi cabeza ya entendía en ese momento, antes de la globalización que hemos vivido en estos últimos 10 años y el tema de las plataformas, yo enseguida entendía que no tenía mucho sentido trabajar solo en tu país cuando hay tanta gente hablando español en otros lugares. Eso no tenía sentido para mí. Yo creía que era importante abrir todos los mercados que pudieras, además de la maravilla que es para un actor aprender nuevas formas de trabajar. 

La creatividad se te dispara de una manera increíble. El poder trabajar con otros actores y actrices. Digamos que me acuerdo de que en ese momento todo el mundo me decía que estaba loco y a los 3 o 4 años me llamaban para decirme cómo lo había hecho o qué manager de Colombia podía llevar la carrera de un compañero de España. Y luego ya, a los 10 años de eso, todo el mundo vio tan normal eso de tomar un avión y acabar trabajando en México, en Colombia o en Argentina, o los argentinos yendo a trabajar a España. Era una cosa normal que tenía que pasar. 

En este caso, es lo mismo. Ya no es el hecho de abarcar diferentes mercados, sino el hecho de que, si tienes la oportunidad y el talento, porque yo he trabajado mucho para ello, el hecho de escribir y desarrollar tus propias historias también es el camino natural de un actor. El ir cumpliendo años en la profesión, es lógico que yo también haya querido formar parte del proceso creativo de un proyecto. Para mí cada vez es más importante en la creación del propio proyecto y de poder tomar decisiones importantes, no solo ir al set a que me dirijan, y estoy muy emocionado. 

Esta película que acabo de producir, que se llama El Candidato, y que la ha dirigido mi socio, Pipe Vallejo, sé que no será la última. Habrá más. Es toda una aventura. No es fácil hacerlo, pero sé que va a ser algo importante de cara a los próximos años de mi carrera. 

¿Qué tienes ahora mismo entre manos y qué te gustaría que viniera después?  

Lo último que se estrenó en Netflix es una película comedia de Colombia, de la cual estoy muy orgulloso, que se llama Susana y Elvira, y ahora acabo de terminar el rodaje de mi primera película, como te comentaba, como guionista y productor, que se llama El Candidato. Podrá verse en los cines de Colombia en enero de 2027. Ya tenemos fecha de estreno y ojalá que podamos hacer que esa película se vea en alguna plataforma a nivel Latinoamérica, que ese el objetivo. 

En estos momentos, ya estoy preparando una obra de teatro que se llama Un Hombre Ajeno, es de un dramaturgo mexicano, que se llama Alejandro Ricaño, y que voy a estrenar aquí dentro de un mes y medio, con unos actores colombianos maravillosos dirigidos por un director al cual admiro mucho.  

Ojalá el año que viene os pueda contar alguna cosita más de otros proyectos que se están moviendo, pero que no están firmadas y, hasta que no se firma, es mejor no decirlo.  

¿Quién es Emmanuel cuando las cámaras se apagan y los aplausos suenan lejanos? 

Lo que me gustaría pensar es que soy una persona muy apasionada, que me gusta mucho disfrutar de la gente más cercana a mí, de mi mujer, de mi hija, de mi familia. Soy una persona a la que le gusta mucho leer, ver películas, hacer deporte. Hacer deporte se ha convertido ya en una forma de vida, más que en una obligación. Me gustan mucho los deportes. Me gusta una buena charla, me gusta la gente de verdad, la gente leal. Creo que de las cosas más bonitas que alguien podría decir de mí es que soy un buen amigo y una buena persona y eso se lo debo a mantener gente de mi infancia. O sea, a mantener amistades de 30 o 40 años.  

Creo que también soy una persona que necesita su espacio, su tiempo para recargar, para sus cosas… Pero siempre voy a estar si un amigo o un familiar me necesita. Creo que eso es lo más importante. Al final, lo más bonito que se podría decir de mí es que soy una buena persona, solamente eso. 

Soy Trini Negri, una periodista especializada en artículos Lifestyle Premium. Tras especializarme en Marketing Digital y Periodismo de Moda, quedé fascinada con el mundo del lujo y la exclusividad. Llevo más de 7 años colaborando con diferentes medios de comunicación de Argentina, Estados Unidos, México, Chile y España, creando contenido y ejecutando entrevistas con sentimiento. Siempre busco dar lo mejor de mí para sacar, a su vez, lo mejor de los demás. Visito lugares increíbles para crear artículos únicos. Si quieres saber más sobre mí, ¡solo tienes que buscarme en redes sociales!
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