Locus Solus Hotel Singular è un forma distinta de entender Mar del Plata. Está ubicado en la silenciosa zona de Acantilados, cerca de la playa y del bosque, de la vegetación y de la brisa del mar. Conforma un complejo 5 estrellas (según nosotros) con servicio a la habitación, recepción 24 horas y un spa de lujo. Todo lo que buscás para hacer una escapada de altura, pero sin la masividad de las áreas urbanas y la misma tranquilidad que tendrías en una zona campestre. Este hotel fue creado con un propósito especial, al margen del éxito comercial. Se concibió desde el principio como un refugio cerca del mar, ideado para que te conectes con la vida y la fuerza de la naturaleza. Esa pausa necesaria que te tomas un fin de semana para desconectar o ese feriado que parecía que no llegaba nunca.
Mucho más de lo que se soñó

La historia de este proyecto no sigue la cronológica típica de un negocio diseñado de la misma forma en la que se estudiaba en la mente de sus creadores. Nació de un sueño íntimo, privado, de esos que no cuentas hasta que ya está en movimiento. La idea inicial no era crear un hotel, sino una casa-refugio frente al mar, una vivienda abierta a la naturaleza.
Julieta, arquitecta, diseñó una casa encantadora perfectamente integrada al paisaje que hay alrededor, con la particularidad de que estaba inclinada hacia el océano, como si el mar le susurrara algo al oído. Cuando la estructura de hormigón finalizó, la obra reveló lo que podía llegar a ser: mucho más de lo que se había soñado hasta el momento. Un hotel boutique. Su escala, su vista al mar y su diseño así lo manifestaban. Y así terminó siendo.



Locus Solus es un hotel boutique frente al mar, que permanece fiel a esa idea de refugio de sus inicios. Cada detalle invita a contemplar el paisaje, la arquitectura y un nuevo concepto de tiempo. Los minutos y las horas se dan la mano para forjar una realidad diferente, donde las páginas de tu libro favorito marcan el ritmo y suspirar se siente como llenar tu pecho de vida. Su nombre ya denota lo especial del proyecto: Locus Solus, de la famosa novela Locus Solus de Raymond Roussel. Con esta carta de presentación, pretende recrear un lugar lejos de lo ordinario, pensado para detenerse, habitar cada espacio y conectar con lo invisible.
La concreción del proyecto significó mucho para quienes estuvieron detrás, que pasaron de la idea de un refugio a un hotel boutique da 15 habitaciones, con una piscina donde se refleja el cielo, un spa relajante, un restaurante, un gimnasio y una armónica sala de lectura nel lobby. Reconectar con lo esencial, empaparse de lo eterno, perderse en lo maravilloso. Ese es el dogma de Locus Solus, que ya es una ubicación icónica en los Acantilados del Sur. Un destino singular donde lujo, naturaleza y arte se funden en uno.
Habitaciones armónicas

El descanso es sagrado en Locus Solus, su nirvana. De hecho, su ubicación ya denota que aspira a ser un espacio de calma, armonía y reposo para sus huéspedes. Atributos que se despliegan y sienten a flor de piel en sus 15 habitaciones con personalidad propia. No se trata de habitaciones ajenas a lo que sucede fuera. Sí están lejos de lo mundano y lo superficial de las grandes urbes, pero mantiene un diálogo abierto y evidente con el entorno inmediato: el mar, el viento, la sal, el Sol y las gramíneas autóctonas que hay alrededor del alojamiento.
Il habitaciones de Locus Solus tienen un propósito claro: hacerte sentir especial. No solo resguardado del frío y del calor, especial. Esa es la palabra correcta. Por eso, cuentan con servizi especiales (como batas y pantuflas), servicios cuidados y un mobiliario que ameniza la experiencia. Tienen, además, unas vistas increíbles al mar argentino y detalles en la arquitectura que elevan la idea clásica que tenemos de confort. Volviendo a la idea original, cada habitación ha ido pensada como un rifugio esclusivo, por lo que cada suite es distinta. No hay una igual a otra, como tampoco hay un huésped parecido a otro.
Dispone de tres categorías de habitaciones. La primera es la Suite Estándar, con capacidad para 2 personas, un espacio amplio y luminoso con unas exquisitas vistas a los jardines. Su adorado diseño interior combina materiales nobles con una majestuosa vegetación ornamental, brindando una experiencia de contemplación y descanso. En esta suite, el diseño arquitectónico inclinado hacia el mar adquiere una connotación distinta, completando la experiencia con el silencio oceánico y la vegetación interior.
El nivel aumenta en su Suite Panorámica, también con capacidad para 2 personas. En ella, reina la luz y la amplitud, que coquetean con la galantería de los acantilados. Sus ventanales son la ‘puerta’ al mundo, enmarcando un horizonte protagonizado por el beso del mar y el cielo. La serenidad y el arte se sienten en sus materiales nobles, texturas naturales y vegetación.

La suite de mayor capacidad, hasta 3 personas, es la Suite Locus Solus, situada en la cima del hotel. Goza de amplios espacios, luz natural y materiales nobles que realzan el descanso. Desde la habitación puede ver la costa en su máximo esplendor y deleitarte en el sonido del mar y la brisa.
Spa relajado en medio de la naturaleza
El tiempo parece detenerse en la zona spa de Locus Solus, el rincón más tranquilo del hotel. Invita a hacer esa pausa que siempre posponemos entre citas pendiente y horarios impuestos. Nada de eso importa cuando tomas tu bata y te dispones a pasar un rato diferente.



La rumiación mental se disipa entre aromas suaves, piedras tibias y el murmullo constante del agua. Sauna, duchas, masajes de relajación y tratamientos naturales se abrazan para llevarte al éxtasis terapéutico. Justo en ese punto descubrís cuál es la verdadera filosofía de Locus Solus: un viaje hacia lo extraordinario. ¿Cómo se logra? A base de experiencias terapéuticas diseñadas por Aguatai, especialistas en prácticas acuáticas, masaje Thai y vibración terapéutica.
Cocina de excelencia

Este retiro casi holístico en Acantilados se siente mejor en su zona gastronómica, con un excelente desayuno buffet e un carta gastronómica única para el horario del almuerzo y la cena. Sigue una línea honesta, sensible, afianzada al entorno y que acompaña el ritmo de descanso permanente del hotel. Los platos que se hacen en sus instalaciones están ideados para emocionar, compartir, contemplar y disfrutar sin mirar el reloj. Su carta combina clásicos reinterpretados, tapas de mar y opciones frescas y equilibradas, con productos de calidad y preparaciones cuidadas.
Como era de esperar, el mar se lleva el papel principal, con ceviches, tiraditos, tartares y escabeches de mar, que expresan una cocina fresca, precisa y contemporánea, inspirada en sabores del Mediterráneo y Latinoamérica.
Experiencias que lo hacen todo aún más emocionante
La zona que rodea Locus Solus también es parte de la experiencia. Explorarla al máximo nos asegura una escapada con propósito y al ritmo deseado. Podés pasar el día haciendo yoga en playas abiertas, bajar la guardia en cafés tranquilos, ir en bici cerca de mar o dejarte seducir por la adrenalina de un parapente. Las actividades disponibles, a consultar con los anfitriones, no tienen como finalidad llenar la agenda, sino abrir el corazón hacia vivencias nuevas, experiencias memorables y recuerdos para toda la vida.
Indirizzo: Ruta 11, Km. 532.
Calle 4, esquina 499.
B7600 Los Acantilados, Mar del Plata, Provincia de Buenos Aires, Argentina.
Todas las imágenes + video publicado en este artículo corresponden al establecimiento nombrado. Las hemos extraído de su página web oficial o redes sociales.
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