Bibiana Navas despertó el odio de todos al ponerse en la piel de Greicy, el personaje antagónico de la exitosa producción María la Caprichosa, serie original de Caracol Televisión y que actualmente también está disponible en Netflix. Es uno de esos personajes con los que no te gustaría toparte en la vida real y que nunca elegirías como parte de tu grupo de amigos. Sin embargo, ese rechazo y ganas de apagar la pantalla cuando aparece el personaje de Bibiana solo denotan el placer de un trabajo bien hecho.
La interpretación de Bibiana ha sido ampliamente comentada por el público, que la alaba y teme al mismo tiempo, viendo en ella la encarnación de un personaje incómodo, provocador y necesario. Navas ha sido capaz de despertar rechazo y tensión, dos emociones que, aunque inquietantes, le otorgan picante a una historia de lucha que ya de por sí es atractiva. Por su parte, Bibiana Navas ha sabido darle matices humanos a una villana compleja, demostrando así su versatilidad y madurez actoral.
Aunque esto no les extraña a quienes han seguido su exitosa carrera a través de 30 años de trayectoria en televisión, teatro y cine. Siendo muy joven, se trasladó a Bogotá, donde comenzó un sueño que años después le daría grandes satisfacciones. Allí comenzó su formación en artes dramáticas, dando sus primeros pasos en la televisión nacional. De esta manera, se abrió camino en el mundo de la interpretación, siendo partícipe de importantes producciones de la televisión colombiana como Padres e Hijos, El Fiscal, Pedro el Escamoso, Corazón Prohibido, La Tormenta, Chica Vampiro y La Nieta Elegida, demostrando una amplia capacidad para transitar entre géneros como el drama, la comedia y la televisión juvenil.
Como parte de su proceso de superación, Bibiana Navas decidió radicarse en Estados Unidos en busca de nuevos retos, donde ha desarrollado una destacada proyección internacional, participando en cine independiente, series de plataformas de streaming y comerciales, principalmente en ciudades como Los Ángeles y Nueva York. Su dominio del español y el inglés le ha permitido ampliar su campo de acción y asumir proyectos de carácter multicultural. Su alcance internacional y sus deseos de progresar diariamente adquieren un valor mayor al saber que compatibiliza su lado profesional con el personal, donde es madre de dos hijos, entre ellos la actriz Francisca Estévez, con quien comparte el amor por la actuación y el compromiso con el crecimiento artístico.



Mientras Bibiana Navas continúa construyendo una carrera sólida y coherente, revela en TRN Magazine cómo está siendo su presente profesional, cómo recuerda aquellos primeros días y qué será lo próximo que veremos de ella.
TRN Magazine: Bibiana, después de más de 30 años de carrera, ¿quién dirías que es la mujer que existe detrás de todos los personajes que el público cree conocer?
Bibiana: Yo creo que los actores tenemos un poquito de todos nuestros personajes, o por lo menos en algún momento de nuestras vidas hemos sido todos los personajes posibles según la ocasión que lo amerite. Sin embargo, yo diría que me considero una persona sensible y empática que busca el equilibrio en todo aspecto de la vida.
La gente ve el éxito, pero pocas veces ve los años de disciplina detrás. ¿Qué sacrificios hizo la joven Bibiana para convertirse en la actriz que eres hoy?
Para mi el éxito lo defino como autenticidad. A través de los años, he buscando mantener mi autenticidad y para lograrlo tuve que decir muchos “no”, alejarme de cosas, personas y situaciones que no estaban de acuerdo con mis valores éticos. La profesión que escogí requiere mucha entrega y disciplina, requiere mucho amor y optimismo. Mantener esa mentalidad y actitud no es fácil, pero la ha sostenido a lo largo de la vida.
Greicy en “María la Caprichosa” es un personaje que despierta rechazo, rabia y mucha conversación. Muchas villanas son fáciles de juzgar, pero las grandes villanas tienen heridas, deseos y contradicciones. ¿Qué parte humana encontraste en Greicy?
Greicy sufre del síndrome de “doña Florinda”. Vive en un barrio jodido, se cree más que los demás, vive endeudada para aparentar y según ella todos la envidian. Tiene una personalidad muy fuerte, sabe convencer y mueve a la gente. El problema es que lo hace solo para su beneficio egoísta. Es insegura, rencorosa y frustrada. Ella siempre quiso tener una mejor vida y no pudo.



Cuando una actriz logra que el público diga “qué personaje tan insoportable”, eso casi es un triunfo. ¿Disfrutas provocar esas emociones?
Sí, disfruto. Eso quiere decir que hice bien mi papel.
Has vivido la maternidad mientras construías una carrera artística. ¿Cómo fue equilibrar esos dos mundos?
Fue muy difícil toda una aventura.
Después de interpretar tantas mujeres, ¿qué parte de ti todavía estás descubriendo? ¿Qué versión antigua de Bibiana ya no existe?
Me sigo descubriendo como artista. Ahora que ya no estoy criando hijos pequeños, tengo mucho más tiempo para explorarme como artista. Y también como hipnoterapeuta y terapeuta de Teatro Festalt. Ya no existe la Bibiana que quería tener una pareja, si llega bien y si no también.
Si nadie te conociera por tus personajes, ¿cómo quisieras que te describieran?
Como una mujer auténtica, coherente, alegre y empática.
¿Qué cosa de la fama o del reconocimiento descubriste que no era como imaginabas?
Que es muy incómoda y a veces estas muy vulnerable a las críticas de todos. Igual con los años siento que casa vez me importa menos que me juzguen.

¿Qué batalla personal ganaste en silencio?
Muchas, la mayoría de las batallas personales se ganan en silencio.
¿Qué sueño todavía está esperando su momento?
Lanzar mi programa de hipnosis digital y empezar mis talleres presenciales de hipnosis y teatro terapéutico.
Qué se viene ahora en tu carrera. Lo que nos puedas contar.
Una serie de Netflix que se llama “Cómo perderlo todo”. Creo que la lanzan este año.
Créditos:
Fotógrafo del cuerpo de la noticia: Gabriel Carvajal
Agencia de representación: Talento Nacional







