Natalia Antolin: “Uno o mejora o empeora, pero siempre tiene que estar en movimiento” 

Natalia Antolin
vlbyantolin

Lleva más de 35 años vistiendo a mujeres que quieren verse espléndidas en días especiales. De diferentes edades y con particularidades que las hacen perfectamente imperfectas, lucen su ropa como si pertenecieran a la corona española o hubieran caminado toda la vida en una pasarela. Gran parte de esa hazaña tiene que ver con las manos prodigiosas de Natalia Antolin, diseñadora argentina que muchos conocen por su lucha incansable por la excelencia, que se siente en cada detalle de sus diseños. ¿Su inspiración? La naturaleza y la ilusión. ¿Su motor? El deseo constante de mejorar. La lista de celebridades que la elige para sacar su mejor versión es extensa, pero lo más sorprende ella sobre ella no es eso, sino su lucha, su resiliencia y su coraje para enfrentar los problemas. 

En una entrevista exclusiva con TRN Magazine, Natalia Antolin nos cuenta cómo ha sido su carrera desde un lado emocional, profundo e introspectivo. Sin necesidad de agradar a nadie o buscar aprobación. Sin máscaras ni etiquetas. Con verdad y deseo de que su voz sea escuchada una vez más por aquellos que valoran el arte de vestir el cuerpo ajeno con la misma delicadeza que el propio. 

TRN: Empezaste muy joven y creciste dentro de una familia que te inspiró.  ¿Cómo fue ese día o momento en el que dijiste ‘esto no es algo que simplemente me gusta, es lo que soy’? Porque para muchos la moda sos vos, la elegancia sos vos.  

NA: Desde muy chica tenía la necesidad de vestirme y ponerme determinadas prendas en determinados días. Buscaba algunos colores o tipos de corte específicos. Me empezó a pasar en la adolescencia que buscaba ciertas cosas que no encontraba y decidí ir a la modista para hacerme mis propios conjuntos. Ahí comencé a entender que la moda era una forma de comunicarme y expresarme. Después me tocó cambiar mi vida de golpe porque fui mamá separada muy joven y me convertí en sostén de familia. Entonces tuve que lanzarme hacia mi pasión y verla como algo redituable. 

Fuiste mamá a los 18 años, en una etapa donde muchas personas recién están descubriéndose. Te tocó cuidar a tu hijo y construir una carrera. ¿Cómo recordás a esa Natalia de esa edad y qué te gustaría decirle hoy si pudieras sentarte a hablar con ella?  

Le diría que todo pasa, que todo puede ser mejor y que hay que darle para adelante, siempre. También le diría que las cosas importantes son muchas menos de las que a veces uno se hace mala sangre. 

Cuando empezás una colección nueva, ¿qué aparece primero: una imagen, una emoción, una mujer concreta, una canción, un viaje… o el caos total antes de ordenar ideas?  

Normalmente mi fuente de inspiración suele ser algo que me moviliza, algo nuevo, algún lugar que conozco y la naturaleza, eso siempre. En el último tiempo Argentina y Uruguay han sido una gran fuente de inspiración. Su flora y fauna, su gente, su vestimenta, sus paisajes… 

¿Cómo dialogan tus emociones con tu proceso creativo?  

Mis emociones dialogan todo el tiempo con el proceso creativo, sobre todo con lo importante que es para mí la presencia la mujer que tengo enfrente, que es la que va a lucir y darle vida a lo que yo realizo, la que va a contar una historia. Estos dos conceptos se fusionan constantemente porque lo creativo tiene que ver con lo que tengo enfrente. 

Se habla mucho de tus éxitos, pero para alcanzarlo antes tienes que atravesar varios fracasos y momentos vulnerables. ¿Cuál fue el momento más vulnerable de tu vida personal o profesional y cómo lograste reconstruirte?  

En lo personal, el momento más difícil de mi vida fue la pandemia porque a mí y a todos los que estaban en lugares como el mío nos cayó un peso inesperado. Fue una situación muy difícil de abarcar y teníamos pocas herramientas y conocimiento. Nuestro trabajo se vio cortado. No había eventos, no había nada. Fue muy difícil y gracias a Dios pudimos reinventarnos y hacer nuevas propuestas, incorporar líneas nuevas como la sastrería y la línea de talles que marcó una amplitud para poder llegar a todas. 

¿Hubo algún momento donde pensaste seriamente en dejar todo? ¿Qué te hizo seguir?  

La verdad es que siempre miré para adelante y tuve una actitud muy positiva, pero a veces uno fantasea en momentos complicados. Cuando uno es artista hay diferentes momentos en el proceso creativo y choques con la realidad. Por suerte, siempre pude perseverar. Hace más de 35 años que vivo con mucha constancia y ganas de aprender y superarme año a año. Eso permite que pueda persistir. 

“Cuando uno es artista hay diferentes momentos en el proceso creativo y choques con la realidad”  

Sostenés una marca hace décadas en Argentina, algo que no es nada fácil. ¿Qué sacrificios personales sentís que hiciste para llegar hasta acá?  

Los sacrificios personales tienen que ver con que uno le dedica un tiempo full al trabajo y hasta que la tarea no se termina no cortás. A veces eso implica seguir trabajando cuando uno llega a la casa, pero esto está ligado a la pasión. En mi casa todos amamos nuestra actividad y es motivo de conversaciones permanentes. 

Hablaste muchas veces de lo importante que es para vos la naturaleza y tu refugio en Carmelo. 

¿Qué encontrás ahí que no encontrás en ningún otro lugar?  

En Carmelo encuentro la naturaleza y todo lo que para mí es significativo en las diferentes estaciones del año. También tiene un significado especial porque es el refugio que tengo con el amor de mi vida, que me llevó para Uruguay. Ese es nuestro lugar especial. 

Cuando una artista sale al escenario con algo tuyo frente a miles de personas, todo puede pasar. ¿Cuál fue el momento más estresante o impredecible que viviste detrás de un look pensado para bailar?  

Todos los looks que he creado para bailar y realizar diferentes movimientos están súper cuidados, re contra aprobados, sobre todo porque llevás micrófonos y demás utensilios. Debe ser ropa con condiciones especiales. Tiene que ser fácil sacarte la ropa, pero a la vez que te sostenga y se adhiera bien. Por todas estas razones están muy chequeados y nunca he tenido ninguna situación imprevista por suerte. 

¿Alguna vez pensaste seriamente en llevar Natalia Antolín al mercado internacional?  ¿Te han hecho propuestas para hacerlo? No abandonar Argentina, pero sí extender el mercado.  

Sí, me encantaría llevar Natalia Antolin al mercado internacional. De hecho, ya hemos dado una primera bajada en Carrasco, en Montevideo. Siempre están las ganas de expandirse. 

Qué se viene próximamente en Natalia Antolin, lo que nos puedas adelantar.  

Siempre estoy pensando en hacer algo. Ahora estoy pensando mucho en hacer una cápsula para hombres, así que sería el nuevo proyecto que tengo en mente. 

“Ahora estoy pensando mucho en hacer una cápsula para hombres” 

Fuiste pionera incorporando tecnología a tu negocio antes que muchas marcas, como tu probador de IA. ¿Innovás por pasión o por miedo a que la industria te deje atrás?  

Continuamente trato de innovar y mejorar. Esa es la forma en la que veo la vida. Uno o mejora o empeora, pero siempre tiene que estar en movimiento, por lo que a veces lo hago por pasión y otras por conciencia. No lo llamaría miedo, pero sí conciencia de saber que si no mejorás vas a empeorar. Entonces siempre hay que subir la vara y tener una propuesta mejor, ya sea de diseño, de atención en el local, una página mejor o una mejor estética visual. 

“Uno o mejora o empeora, pero siempre tiene que estar en movimiento” 

¿Hay algo cotidiano que te haga feliz y que muy poca gente imaginaría de vos?  (una rutina, un hobby, una costumbre simple). 

El amor al piano. Tocar el piano tímidamente como lo hago es uno de mis cables a tierra. 

¿Qué legado humano te gustaría dejar más allá de la moda y del éxito cuando ya no estés?  

El gran trabajo en equipo y cómo la suma de todos es más que las sumas individuales. Mostrar todo lo que se puede lograr con un equipo consolidado, con convicción, con conocimiento y responsabilidad. Para mí son los valores que conforman mi trabajo. También el compromiso con las clientas, con la colección y con cada persona del equipo. Creo que el mejor legado de todos es haber sido una buena compañera de trabajo y liderar grandes equipos y a grandes personas que me han enseñado y han confiado. 

Soy Trini Negri, una periodista especializada en artículos Lifestyle Premium. Tras especializarme en Marketing Digital y Periodismo de Moda, quedé fascinada con el mundo del lujo y la exclusividad. Llevo más de 7 años colaborando con diferentes medios de comunicación de Argentina, Estados Unidos, México, Chile y España, creando contenido y ejecutando entrevistas con sentimiento. Siempre busco dar lo mejor de mí para sacar, a su vez, lo mejor de los demás. Visito lugares increíbles para crear artículos únicos. Si quieres saber más sobre mí, ¡solo tienes que buscarme en redes sociales!
en_USEN